Conoce 10 juegos típicos de los niños en Cuba

Para los niños cubanos como para todos los del mundo, el juego es una parte importantísima de su vida, pero a diferencia de otros, los nacidos en la isla tienen factores que hacen de esta etapa algo muy especial.

Primero, el acceso a las nuevas tecnologías y la internet es menor, y segundo porque nuestra tierra ofrece mucha más seguridad para desarrollar los juegos en el barrio y socializar sin problemas.
CubaPlus Online les deja 10 de los juegos típicos de Cuba, que no tienen nada que ver con lo tecnológico.


Escondidos y Agarrados: son dos juegos diferentes pero con un concepto parecido. En el primero como el nombre lo dice los participantes deben esconderse y uno de ellos debe encontrarlos. En el segundo ya nadie debe esconderse pero la persona que “se queda” debe correr tras los demás y agarrarlos y el último que toquen le toca perseguir.


Las bolas: en otros países se les conoce como canicas, y se trata de “quimbar” (así le llaman los chicos a lograr con puntería que choquen las bolas), e ir ganando más canicas a tus contrarios.


El pon: en este, se pinta en el piso una tabla con los números del 1 al 7 o al 10 en diferentes casillas y se debe ir saltando en un solo pies a cada una siempre que lances una lata escachada para luego recogerla en la casilla correspondiente.


El burrito 21: se trata de unos chicos salte sobre otros como una especie de jinetes y caballos contando hasta 21.
Árboles sin flores: era una manera de aprender a hacer conjuntos, las personas debía unirse dependiendo de la cantidad de grupos que pidieran y que se quedara solo perdía.

Cruz roja es: una canción que al terminar tenías que quedarte como estatua.


Pelota a la mano: una variante de nuestro deporte nacional, muy típica de la infancia, pero sin bate.


Montar carriola o chivichana: muchos recordarán como bajaban a toda velocidad los chicos en estos aparatos improvisados por las lomas y aceras.


Empinar papalote: una de las más pasivas y a la vez divertidas ver como ese objeto volante que preparaste tú mismo o junto a tus padres revoloteaba en el cielo.


Bailar trompo: lo hacían tanto chicos como chicas, era toda una fiesta.


A las anteriores podemos sumar los yaquis, la casita, el parchís y muchos otros que hicieron de nuestra niñez en la isla un período único.
 

IMPORTANTE: